Bengasi, Libia año 2012. El nivel de ataque terrorista a los ciudadanos norteamericanos que allí residen es crítico. Todo estalla en la Embajada estadounidense, un ataque al que solo harán frente 6 ex-militares de élite para poder intentar salvar la vida a las 36 personas que allí se encuentran refugiadas. Trece horas para vivir……o morir.

Vuelve mi estimado Michael Bay. Y digo estimado, porque hasta la (horrorosa, absurda, innecesaria) cuarta entrega de Transformers, era un director que no había tenido (casi) ningún tropezón. El que acude a una sala de cine a ver una cinta suya no puede sentirse «engañado»: acción a raudales, cine hecho videoclip. De ahí esa obra maestra del sudor y la cerveza llamada La Roca y las no menos recomendables La isla, Dos policías rebeldes II – cuando una secuela se mea a su antecesora – y Dolor y dinero (un desfase real con un Dwayne Johnson tan desmesurado como divertido).

El 29 de Enero llega este hecho real que Bay ha firmado casi sin darse cuenta. Y es que cuando el realizador hace el cine que realmente quiere (léase sin presiones del estudio), sus cintas son impecables (dentro del género en que es, todo hay que decirlo, un jodido profesional).

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13 horas