En nuestro país la palabra recortes – yo uso hachazos, se aproxima más a la realidad – es algo con lo que convivimos en estos últimos meses (desde finales de Diciembre ejem…….y al que lo quiera coger que lo coja). Supongamos que nos quitan la pre-jubilación. Incluso la propia jubilación. Se de alguien a quien eso no le haría ni la más mínima gracia. Es más, seguiría dando caña hasta que su cuerpo diga hasta aquí. Hablamos de uno de los anti-héroes del cine de acción por excelencia: John McClane.

Tras 4 entregas de la saga Jungla de Cristal que se iniciaron en 1988 y que sirvieron para lanzar al estrellato a su protagonista, mi admirado Bruce Willis, el año que viene y coincidiendo con el 25 aniversario de la primera entrega nos llega A good day to die hard  – aquí vayan apostando a La Jungla 5 – en la que Willis con 57 años a sus espaldas demuestra estar en mejor forma que nunca, y bien prueba de ello es que este Verano en mes y medio le veremos en 3 cintas con acción a mansalva: Looper, Los Mercenarios 2  y G.I. Joe: La Venganza (pueden ver los reportajes de todas en este blog).

Dirigida en esta ocasión por John Moore (Tras la línea enemiga) y escrita por Skip Woods (El Equipo A o X-Men Orígenes: Lobezno, y basado en los personajes de Roderick Thorpe), McClane estará vez en terreno desconocido para él, al verse obligado a viajar a Moscú para intentar liberar a su hijo Jack (Jai Courtney) que está en medio de la huída de una prisión del peligroso líder rebelde ruso Komorov (el actor alemán Sebastian Koch, visto en Sin Identidad). A este le ayuda una peligrosa mujer de nombre Irina (Yulina Snigir, tal y como lo hizo Maggie Q. en la cuarta parte), por lo que padre e hijo deberán trabajar en equipo para mantenerse con vida y salvar la democracia mundial.

El reparto lo completa Patrick Stewart (X-Men), y su estreno está previsto para el 14 de Febrero de 2013 (menudo regalo de San Valentín). Tenemos la primera imagen del rodaje de la cinta, en la que vemos a padre e hijo armados y posiblemente discutiendo (veamos quién es más cabezota). La verdad que no hay nadie mejor para encajar ostias y soltar sarcasmos a la vez que el gran McClane, y ya le gustaría a más de un «nuevo héroe de acción» actual tener la mitad de su carisma y buen humor (chúpate esa Taylor Kitsch o Paul Walker de turno).