Acabo de comentar una película que significa la vuelta al mejor cine de vampiros, ya saben, esos seres sanguinarios, sin remordimientos, y en donde los ajos, cruces, estacas al corazón y agua bendita tenían razón de ser. Así que al tratar una serie de films (por no llamarlos otra cosa) como son la horrible, y no en sentido de miedo, saga de Crepúsculo basada en los adolescentes libros de Stephenie Myer y sus vampiros perfectos, educados y galantes, pues no me queda otra opción que limitarme a comentar la noticia con la mayor brevedad posible antes de que me empiecen las arcadas.

Tras 3 entregas, a cada cual más taquillera y (justamente) vapuleada por la crítica, los productores de la cursi saga decidieron tomar la «original» decisión de dividir el último y cuarto libro en 2 películas, a estrenar a caballo entre este año y el que viene, con la excusa argumental de que en una sola no se podría apreciar toda su magnitud. Inciso: demasiada coincidencia con la última de Harry Potter (el cual con un movimiento de varita se «ventila» a estos vampiros de andar por casa) dividida también en 2 films, y ¿alguien se cree que dicho libro no puede ser resumido en una cinta de 2 horas de duración? ¿es necesario ver el pase de modelos de sus protagonistas Robert Pattinson y Kristen Stewart?. Amanecer parte 1 nos llega este 18 de Noviembre con la boda entre estos 2 últimos, y la oposición del hombre lobo interpretado por Taylor Lautner a tal unión, sobre todo por los inconvenientes que podría suponer que Bella (Stewart) se acabe convirtiendo en un ser hortera. Perdón, ser de la «noche» (porque a estos el Sol no les afecta con un Nivea factor 50). Dicha conversión podría acarrear peligros ante un posible embarazo de la fémina (uy, lo acabo de desvelar), lo cual no sería visto con buenos ojos por parte de los Vulturi, ese Congreso de los Diputados pero con Vampiros en sus asientos. Bueno, la verdad que no hay mucha diferencia entre uno y otro Congreso. Aquí os dejo los teaser posters, con ese ambiente tropical del que disfrutan Pattinson y Stewart en su luna de miel.