Ole, ole y ole. Es que de pensar en una sala de cine con un cubo de palomitas viendo a John McClane repartiendo a diestro y siniestro, a la vez que recibe más ostias que un monaguillo en las visitas Papales, con frases chulescas y esperando ver como liquida al malo con esa frase de cowboy pues a un servidor se le pone una sonrisa que ni el malogrado Heath Ledger en la última entrega de Batman. La cuarta entrega que nos llegó hace ya 4 años fue un entretenimiento de primera categoría, y eso que no contaba con la violencia de las primeras entregas por esa (estúpida) manía de calificar a las películas en función del público que pueda ir a verla. Es decir, si la hacemos violenta recaudaremos menos, por lo que no pongamos mucha sangre como sucedía en esa Jungla 4.0 (que aun así, la cinta sigue siendo un paseo de Willis en todo momento). Pues Willis, en pleno rodaje de 2 entregas que llegarán el año que viene como son «Gi Joe 2» y «Los Mercenarios 2» acaba de encontrar realizador para la quinta parte de las desventuras del peculiar policía neoyorquino. El elegido es John Moore, que ya demostró algo de saber hacer con una cinta de acción como «Tras la línea enemiga» o «Max Payne», aunque posiblemente este «Die Hard 5» como es conocido de momento, sea su catapulta definitiva a una cinta de acción de las buenas (el listón quedó en muy buen lugar con la realización de Len Wiseman en la cuarta parte, ahora dirigiendo el remake de «Desafío Total»). Pues ahora McClane se nos va a Rusia, y parece que con su hijo. Y hasta aquí puedo leer porque nada más se sabe. De momento solo está confirmado Willis (¿para qué más?) y su guionista es Skip Woods (Operación Swordfish). El rodaje comenzará una vez Bruce finalice sus apariciones en las 2 continuaciones antes nombradas, para continuar después con otra secuela, la de la divertida «RED». Espero que el villano elejido para esta Jungla rusa sea de altura, y que los malos entiendan sus chistes chulescos. De momento cuenta con un aliciente: Willis quiere que sea usen lo menos posible los efectos por ordenador durante la cinta. A la antigua usanza como tiene que ser de un clásico.