Category Archives: Críticas

Wonder Woman. La séptima maravilla.

Desde hace 4 años, existe una “guerra” cinematográfica por ver quién tiene el poder del cómic en el cine. Una especie de lucha por lograr las mejores adaptaciones de personajes en su mayoría conocidos por todos y que llevan llenando páginas en algunos casos más de 70 años. Les hablo de Dc vs Marvel. Y desde el punto de vista del espectador yo busco al entrar en una sala de cine pasar el mejor rato posible – ya sea riendo, llorando, sobrecogiéndome, temblando de miedo o vibrando con la emoción – y si dicha cinta logra tras su proyección que pueda hablar de ella cómo voy a hacer a continuación con Wonder Woman entonces han cumplido, y con creces, su objetivo.

La mujer maravilla llega en su primera aventura solitario rompiendo de una patada la puerta de entrada. A pesar del casi mes que llevo escuchando y leyendo las buenas impresiones que dejaba (gracias Warner España por traerla con 3 semanas de retraso…….y sí, es con ironía) tenía cierto recelo a que no causara en mí ese impacto mediático mundial que Gal Gadot y compañía estaban produciendo.

La Momia. Arranque fallido.

Ha llegado el día. Mi estimado Tom Cruise – Tito Tom para los amigos – ha clavado el primer clavo de su tumba cinematográfica. Y sé lo que muchos pensarán con estas dos primeras frases: Cruise ya ha tenido algún que otro tropiezo a lo largo de su carrera, y no me importa para nada recordarlos. Legend es hoy una cinta de culto, Un horizonte muy lejano se vendió más como una película de la recién pareja Cruise-Kidman que cómo la cinta de aventuras que es, Misión Imposible II tuvo el error de darle a John Woo el primer Cruise acrobático y Leones por corderos pagó los platos rotos de su afamada cienciología – saltos en sofá declarando su amor por Katie Holmes incluidos – al igual que el estupendo thriller Valkiria. No dejo de lado la (muy) inferior secuela de Jack Reacher, que hace todavía mejor si cabe a la primera entrega, el correcto musical Rock of Ages y la cinta con peores críticas de su carrera (hasta ahora), Cocktail.

Precisamente este cocktail inicial de películas lo saco a colación porque siempre se ha mezclado erróneamente al Cruise persona (con sus errores, muchos, como TODOS) y el Cruise actor, impecable en todas las facetas

Guardianes de la Galaxia Vol.2. Obviamente.

Fui a ver Guardianes de la Galaxia hace 3 años sin muchas – o ninguna – expectativas al respecto. Es más, hasta una semana antes no tenía ni pensado verla en un cine. Pero una película en un cine es una experiencia que compartes con mucha gente desconocida, pero sobre todo con los tuyos. Eso fue lo que más me llenó de aquellas inolvidables dos horas: haber reído, haber llorado y haberme emocionado en la mejor compañía posible. Y es que, al final, de eso resulta el viaje de estos golfos por el espacio: son una familia, no paran de pelearse y no podrían ser más diferentes, pero se quieren (y respetan por encima de todo). La familia no es la que va en tu sangre, sino en tu corazón.

James Gunn ha convertido a unos (casi) completos desconocidos en personajes tan queridos ya por el público, que toda aventura suya es vivida por nosotros como nuestra. Es un mano a mano, un toma y daca constante acompañado de grandes emociones, viajes imprevisibles, odiseas galácticas y una atracción de sentimientos dispuestos a desbordarse en cualquier momento. Un viaje que vale una entrada de cine. Una experiencia que, a pesar de haberla visto hace una semana, he dejado madurar para poder plasmarla como merece.

Fast & Furious 8. Micro-Machines de adultos.

Muy pocos – o nadie – diría allá por el verano del 2001 que un refrito de la afamada Le llaman Bodhi pero con coches de por medio y mucha (muchísima) testosterona acabaría convirtiéndose en una de las sagas más taquilleras de toda la historia del cine (y la que más en particular de su productora, Universal Pictures). Y ahora 17 años más tarde, y con 7 cintas a la espalda, Vin Diesel puede presumir de que SU Fast & Furious merece todos los respetos en cuanto a la taquilla se refiere. Otra cosa es la calidad de las cintas, que es a lo que voy a intentar tratar a continuación. Pero si vemos el avance de una cinta llamada Fast & Furious 8 (¡¡¡¡Ocho!!!!) en el que “vuelan” coches, desvían torpedos con la mano, y los protas son calvos (casi todos), chulos, musculosos y conducen a 900 por hora mientras escriben un Tweet y se cambian las gafas de sol ¿¿vamos a llevarnos a sorpresas una vez dentro de la sala??

Ya les respondo rápido: No, y rotundamente NO. Sin embargo, esta primera cinta sin Paul Walker tras su prematura muerte en 2013 – créanme, se nota la ausencia del actor aunque tengamos al ‘vale para todo Scott Eastwood – demuestra que la saga empieza a derrapar, y a acusar un cierto desgaste (o falta de gasolina).

Hasta el último hombre. Los valores del cobarde.

Han pasado unos cuantos meses desde que me senté a escribir mi última crítica para este (humilde) blog de cine. Quizás por falta de tiempo – o de ganas – no he vuelto a comentar lo que me ha parecido o sentido una cinta, a pesar de haber pasado por varias salas de cine, y encontrarme de todo claro está. Lo que he me ha sacado de este retiro crítico ha sido una experiencia, o más bien la persona que me la ha provocado: Mr. Mel Gibson. Actor y director – pónganlo en el orden que prefieran – al que, sea dicho de paso, he admirado desde mi infancia en ambas facetas:

Las películas del Verano.

Está siendo el Verano que un servidor más recuerda cuyas cintas – o blockbusters, si son muy caras y con muchas expectativas – están siendo más despedazadas por la crítica. Se salvan (de momento) de la criba Buscando a Dory – la mejor puntuada, y cuya crítica no realicé por problemas de salud – la segunda entrega de Expediente Warren, Nunca apagues la luz (precisamente dos cintas de terror con el sello de James Wan) y Cazafantamas (otra cosa son sus resultados en taquilla). De resto tenemos la indiferencia con el nuevo Bourne y el nuevo Spielberg y los batacazos de Warcraft, Independence Day: Contraataque (merecidísimo), La leyenda de Tarzán, Ahora me ves 2 y la que nos llega mañana Escuadrón suicida (menos atrevida de lo esperado según la mayoría) entre otras.

¿La culpa de todo? La página Rotten tomatoes la cual puntúa a las cintas de 0 a 100

Independence Day: Contraataque. Batalla perdida.

Decía el genial personaje interpretado por Eli Wallach en The Holiday (Vacaciones) – cinta que, a lo tonto, tiene ya una década – sobre el cine hoy en día que ‘En mi época se estrenaban una o dos cintas cada fin de semana, y hoy en día hay tantas que si una no recauda lo suficiente ese mismo fin de semana ya se la considera un fracaso‘. Es la definición perfecta del cine en el Siglo XXI, como comprobamos con la reciente Batman v Superman, con 872 millones a nivel mundial de recaudación y aun con esas tildada de fiasco comercial.

Independence Day en 1996 fue de los últimos casos en que una película crea un fenómeno a nivel mundial, críticas aparte, con la gente acudiendo en masa a sesiones fin de semana tras fin de semana. Todo un boom que, un servidor sigue recordando con nostalgia y cariño – aquel Cine Victor de mi localidad repleto, rodeado de los míos y aplaudiendo cada cosa que nos emocionaba – y que, tras un revisionado reciente. sigue manteniendo intacta lo que la hizo única:

Batman v Superman: El amanecer de la justicia. Noche y día.

Matices. A veces son los matices lo que separa dos cosas tremendamente opuestas. Una pequeña percepción, un atisbo de diferencia marca la pauta que limita espacios paralelos pero sin nada que ver uno con el otro. En la mayoría de las críticas que un servidor lleva adelante – créanme que no las hago de cada cinta que veo – uso mucho las comparaciones, los contrapuntos entre A y B (aunque en algunos casos sea cómo comparar la velocidad con el tocino). Lo mismo sucede con DC Comics y Marvel. ¿Es necesario decidir cuál es mejor? ¿Hay que desterrar a alguna? Dicho de manera coloquial: ¿A quién quieres más, a mamá o a papá?

Batman y Superman son extremos, formando parte del mismo equipo, pero con una manera de afrontar la justicia un tanto diferente. Son la noche y el día, al igual que la nueva cinta de DC Comics bajo la tutela – ¿o debería decir monopolio? – de Zack Snyder. Y al igual que apunté hace casi 3 años en este mismo blog con su precuela El Hombre de Acero, está repleta de luces y sombras.

¡Que se abra el telón! (Aviso de SPOILERS por si alguien todavía no la ha disfrutado, ya que no quiero callarme nada).

El Renacido (The Revenant). Fría venganza.

Sirva de precedente que soy de esos bichos raros que no comprendió – o quiso comprender – el enorme éxito de Birdman. Posiblemente hiciera honor al otro título de la cinta, y tuviera esa ‘virtud de la ignorancia’ que no me dejó ver los méritos de la Oscarizada cinta del año pasado dirigida por el mexicano Alejandro G.Iñárritu. Supe apreciar sus virtudes – la fotografía de Lubezki o las interpretaciones de su elenco – pero el conjunto no me llenó, no me produzco ningún tipo de satisfacción de estar en la presencia de una gran obra, de una cinta redonda sin matices (o con muy pocos). Lo más curioso es que todo ello no me sorprendió: de la obra de Iñárritu, hasta ese momento, no había ni una cinta que un humilde servidor pudiera colocar en su Olimpo particular de cintas a tener en cuenta. Mis esperanzas durante los pasados Oscars estaban puestas en el horizonte, en lo que Iñárritu ya manipulaba junto a esa bestia parda de la interpretación llamada Leonardo DiCaprio: El renacido era una realidad, y su historia no podía tenerme más a la expectativa.

Deadpool. El puto amo.

Pocas veces nos hemos topado con una campaña publicitaria y/o de promoción cinematográfica como la de Deadpool. Su protagonista – y principal precursor en el empuje de llevar adelante a SU mercenario bocazas – Ryan Reynolds (respect) lleva casi un año dándonos la brasa con el traje rojo, dejando bien claro una cosa desde el principio: esto NO es una película más de superhéroes. Es más, Deadpool no es un superhéroe. Es un tipo con poca suerte que recibe un “don” que luego aprovecha a su antojo. ‘Un gran don conlleva una gran responsabilidad’ decían en el Spiderman de Sam Raimi allá por 2002. Cómo han cambiado los tiempos……..

Wade Wilson no es responsable. Es impresentable, descarado, malcriado, carece de modales y tacto entre otras muchas cosas. Dejen que les diga que no saben lo que nos alegramos de que así sea. Marvel nos trae la cinta definitiva de antihéroes. Un acierto de principio a fin…….siempre y cuando estén dispuestos a entrar en la fiesta privada de Reynolds. Si ya tienen su invitación/entrada de cine sean bienvenidos. Deadpool se los agradece.