32 años. Es lo que se cumplirá el próximo 29 de Abril desde que uno de los mejores realizadores de todos los tiempos nos dejase. No, no hablo de Ed Wood (ese murió 2 añitos antes). El inglés Alfred Hitchcock realizó, hasta sus 80 años, más de 60 películas desde mediados de los años 20 hasta su última obra en 1976, La Trama. En todos esos años se ganó merecidamente el sobrenombre de Maestro del Suspense, con grandes cintas que tienen su pequeño espacio en la Historia del Cine en mayúsculas –  y para el que no haya visto alguna de las que nombro está perdiendo el tiempo leyéndome en lugar de buscarlas donde sea para verlas – como son: El hombre que sabía demasiado, 39 escalones, Rebeca, La soga, Extraños en un tren, Crimen perfecto, La ventana indiscreta, Atrapa a un ladrón, Vértigo, Con la muerte en los talones (para un servidor su OBRA MAESTRA), Psicosis, Marnie la ladrona o Los Pájaros.

Hollywood a veces tiene conciencia (subrayen el a veces) de ahí que por fin se hayan decidido a realizar un biopic sobre el director que puso la «moda» de salir en sus películas a modo de cameo (algo que otros han intentado imitar de manera torpe e incluso ridícula como M.Night Shyamalan). Hitchcock acaba de comenzar rodaje bajo las órdenes del debutante Sacha Gervasi (guionista de La Terminal) y con un reparto que quita el hipo: Anthony Hopkins como el realizador inglés (huele a Oscar por todos los lados), Helen Mirrer como su esposa, Scarlett Johansson como Janet Leigh , James D’Arcy como Anthony Perkins, Jessica Biel como Vera Miels (estos 3 últimos protagonistas en Psicosis) y entre otros Danny Huston (Ira de Titanes), Toni Collete (El sexto sentido), Michael Wincott (La venganza del Conde de Montecristo) y el veterano Kurtwood Smith (El club de los poetas muertos).

La película basada en el libro de Stephen Rebello tendrá su grueso durante el rodaje de la famosa Psicosis, y su estreno tendrá lugar el año que viene. Ya que el realizador jamás obtuvo el Oscar por su labor tras las cámaras – el honorífico concedido en 1968 por su carrera suena a recochineo – parece que ese picor de moral puede quedar en parte acallado si Hopkins logra una buena interpretación ( emmmm ¿cuándo no la ha logrado?) y recibe el premio en lugar de aquel. Y si no, siempre quedará alguna de las cintas antes nombradas para que los miembros de la Academia la visualicen y se pregunten por qué Alfred no lo tuvo y en cambio «otros» de dudosa reputación sí (esta vez ni me molesto en nombrarlos).