Tarantino sorprende. Tarantino se arriesga. Tarantino innova. Y a Tarantino le importa un carajo todo. Uno va al cine más que avisado con lo que puede encontrarse. ¿O acaso pensaban encontrarse con una película de artes marciales en Kill Bill o de la Segunda Guerra Mundial en Malditos Bastardos? Nada más lejos de la realidad. Es la versión distorsionada de la mente de su director. Lo que el llama un homenaje – algo que repito mucho últimamente en este blog – al cine con el que creció (me dejaba una por el camino: Grindhouse, o esa sesión doble de Cine de serie B con su amigo Robert Rodríguez).

Por eso este Django Desencadenado del que tanto hemos hablado aquí no es una cinta del oeste más. De hecho se desarrolla en el sur de los Estados Unidos, por eso el propio Tarantino la ha bautizado como ‘Southern’. Un esclavo (Jamie Foxx en lugar del inicial Will Smith) es liberado por un cazarrecompensas alemán (Christoph Waltz) para rescatar a su mujer cautiva (Kerry Washington) de las manos de un peligroso terrateniente (delirante Leonardo DiCaprio), un propietario de una plantación con esclavos. Otra venganza más que sumar a su filmografía.

Le acompañan Samuel L. Jackson (en su cuarta colaboración con Tarantino), Don Johnson (otra vieja gloria), Bruce Dern (No matarás al vecino), Tom Savini (el genio de los efectos especiales, habitual con Quentin), Zoe Bell (una especialista convertida en actriz como vimos en Death Proof), James Remar sustituyendo al inicial Kurt Russell que a su vez sustituía a Kevin Costner (vaya lío) y colándose a última hora en la fiesta Jonah Hill en lugar de Sacha Baron Cohen (más preocupado promocionando su divertida El Dictador).

El 25 de Enero, un mes después que en Estados Unidos, veremos si Tarantino respeta tanto a John Wayne como dice.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=_P3Al_wqtL0[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=ztD3mRMdqSw[/youtube]

 

 

El 25 de Enero, un mes justo después de su estreno en Estados Unidos, veremos si Tarantino respeta a John Wayne.