A los 39 años en la mañana del 11 de Septiembre de 2011, una década después de los peores atentados terroristas de la Era Moderna, el actor Andy Whitfield perdía su lucha contra el linfoma no-Hodgkin en Sydney, Australia. En palabras de su esposa Vashti «En una bonita mañana soleada de primavera en Sídney, rodeado de su familia, en los brazos de su querida esposa, nuestro hermoso y joven guerrero Andy Whitfield ha perdido su batalla de 18 meses contra el cáncer de linfoma». El galés afincado en Australia fue catapultado a la fama mundial gracias a su visceral interpretación del esclavo convertido en gladiador Spartacus, en la serie del mismo nombre «Spartacus: arena y sangre», emitida en Estados Unidos entre Enero y Abril del 2010, con un gran éxito de crítica y público a lo largo de sus 13 episodios (serie la cual, recomiendo encarecidamente su visualización: nunca el entretenimiento y la violencia y sexo más explícito han ido tan juntos de la mano). En Marzo de ese mismo año se le diagnosticó dicho linfoma, con lo cual la producción de una 2ª temporada fue paralizada a la espera de la mejora de Whitfield, realizándose entonces una precuela de dicha historia titulada «Spartacus: dioses de la arena», con protagonistas de la primera temporada repitiendo sus roles, incluso aquellos que morían a lo largo de la misma. En Junio de 2010 el tratamiento mejoraba considerablemente, por lo que se anunciaba su vuelta para la continuación de la venganza del gladiador con un rodaje previsto para el otoño pasado. Finalmente, en Enero de este mismo año el actor decide abandonar por completo su papel, al verse obligado a realizar un tratamiento agresivo ante complicaciones aparecidas en el cáncer (su papel lo encarnará el australiano Liam McIntyre con un estreno previsto para 2012).

Las muestras de cariño no han cesado desde la noticia. Muestra de ello ha sido las declaraciones de Chris Albrecht, presidente de Starz (canales por cable en Estados Unidos como HBO por donde se emite la serie): «estamos profundamente tristes por la pérdida de nuestro amigo y colega Andy Whitfield. Tuvimos la suerte de trabajar con Andy en Spartacus, y quiero que sepan que el hombre que encarnó a un campeón en la pantalla era también un campeón en la vida real. Andy ha sido una inspiración para todos nosotros con el modo en que ha llevado esta batalla personal con coraje, entereza y fuerza. Nuestros pensamientos y oraciones están con su familia y amigos en estos difíciles momentos. El vivirá en el corazón de su familia, amigos y fans»

Pues lo dicho. Descansa en paz guerrero. Tu venganza no quedará exenta de sangre en la arena.