Tengo a Sacha Baron Cohen más repetido que una fabada en la playa en Agosto a 40 grados. Entre su baja de última hora en el Django Desencadenado de Tarantino – vean post al respecto – y la interminable promoción de su última cinta, El Dictador  -también post en este blog faltaría más – pues al actor inglés lo veo hasta en la sopa. Su última ocurrencia para vender esta película ha sido presentarla en el festival de Cannes, pero recordemos que Cohen cuando hace campaña de sus irreverentes cintas lo hace indumentado con la apariencia del personaje al que interpreta (ya sea Borat, Bruno o el reciente General Aladeen) por lo que su papel lo lleva fuera de la pantalla.

Hay que reconocerle que tiene pelotas, y que a jeta no le gana nadie. Pues el yate del General ya está en las costas de Cannes y parece que se ha estado divirtiendo más de la cuenta aunque con resultados imprevistos (os dejo las fotos de dicha juerga personal, posiblemente sacadas por algún paparazzi a distancia con un teleobjetivo). Ah, ¿es qué se han creído esto último?