A Hollywood le encantan las segundas oportunidades. Esas «viejas estrellas» caídas en desgracias – en algunos casos, provocado por los medios – que resurgen cual ave fénix de sus cenizas (léase Robert Downey Jr, John Travolta o un ya desaparecido de nuevo Mickey Rourke). Mel Gibson con su magistral (y espléndida, impecable, apabullante y mil adjetivos más) Hasta el último hombre ha logrado el perdón de la industria durante todos esos años en los que su vida personal privó por encima de la profesional, hasta el punto de reconocer este último trabajo detrás de las cámaras del director de Braveheart con varias nominaciones a los próximos Oscars, entre ellos el de Mejor Director (que sí, que aunque me joda se lo darán a Damien Chazelle por La La Land para así ser el realizador más joven en la historia en lograrlo y bla bla bla……). Pues bien, ahora al bueno de Mel se le acumula el trabajo.

Gibson acaba de terminar el rodaje de The professor and the madman, que nos contará la historia de la primera edición del famoso diccionario de Oxford editado a mediados del siglo XIX. Luego le volveremos a ver en la comedia – gracias a Dios – con la secuela de Padres por desigual, en la que junto con John Lightow harán de los padres de Will Ferrer y Mark Wahlberg respectivamente. Suena un proyecto de acción llamado Every other week, sobre el viaje de un padre con su hijo a Paris y las complicaciones que sufre por su trabajo con la CIA. Y finalmente tendremos al Gibson más madafaka nuevamente con Dragged Across Concret (algo así cómo Arrastrado por el hormigón), la nueva cinta de S. Craig Zahler – recomendando su anterior trabajo, el western canibal Bone Tomahawk, una auténtica maravilla – en la que Mel estará acompañado de Vince Vaughn, al que precisamente dirigió en la cinta bélica por la que compite al Oscar. Ambos serán dos policías suspendidos del cuerpo tras filtrarse sus métodos poco correctos en su trabajo que se adentrarán en el mundo criminal para seguir adelante, provocando una oleada de caos y violencia a su alrededor (ya solo con el título le sale a uno pelo en el pecho).

A todas estas, le sumamos al Gibson director que acaba de entrar en conversaciones – que no negociaciones – con Warner para dirigir una cinta del universo DC Comics. Suena fuerte la secuela de Escuadrón Suicida, la cual fue un éxito de taquilla – más de 700 millones en todo el mundo – pero vapuleada por la crítica sin piedad, como la gran mayoría de dichas producciones a diferencia del aplauso que recibe su rival, Marvel (a ver este año como le va con Wonder Woman La liga de la justicia). Junto a Gibson, suenan Daniel Espinosa – que ahora estrena Life – o Ruben Fleischer (Bienvenidos a Zombieland). Si Gibson es el elegido sería curioso teniendo en cuenta que llamó a Batman v Superman ‘una pedazo de mi…’ aunque su peculiar estilo podría valer para una compañía que no toma riesgos, y ya va siendo hora de que lo haga (cómo si pasó con Deadpool, Los vengadores o la esperadísima Logan).

LOS ANGELES, CA – JANUARY 06: Director Mel Gibson attends the 17th annual AFI Awards at Four Seasons Los Angeles at Beverly Hills on January 6, 2017 in Los Angeles, California. (Photo by Kevin Winter/Getty Images for AFI)