Esta noticia me viene de perlas para poner a parir mi «queridísimo» 3D. Veamos: que James Cameron se auto-proclamase Rey del Mundo tras ganar 11 (inmerecidos) Oscars con su Titanic no le da ningún derecho a que todo lo que haga tenga que ser revenerado como si de una Biblia se tratase. Tras Avatar en 2009 la industria cinematográfica se ha disparatado con la conversión de películas al formato 3D – una mera excusa para sacar más dinero, y el que no lo vea así que vaya al oculista a curar su ceguera – tanto es, que las que no son rodadas con tal técnica luego son «transformadas» durante la post-producción. Digamos que Cameron abrió el camino, y cuando alguna película en tal formato no es de su refinado gusto, la pone de vuelta y media (como si él lo hubiera inventado ¡Já!).

Hay contadas excepciones de un 3D decente como Tintín o el último Transformers de Michael Bay. Y luego la otra cara de la moneda, con la conversión a última hora (Furia de Titanes) haciendo un destrozo a la cinta digno del mismísimo Ed Wood  ¿De resto? Ideal para que una entrada de cine que sale 7,5 € llegue a los 10,5€ (al menos dónde yo vivo, fijo que en otros lados se encarece más). Total, que con la fiebre 3D una de las películas que nos llegaba este Verano – y quizás de las más esperadas por su elevada dosis de acción – era la reunión Bruce Willis – Dwyane Johnson en G.I. Joe: La Venganza cuyo estreno pasa del 29 de Junio al……..¡¡29 de Marzo de 2013!!

Nueve meses para la dichosa adaptación al puñetero 3D. Habrá que conformarse con ver a Willis dando caña solo en Los Mercenarios 2, a no ser que a Sly y compañía les de por dar ostias tridimensionales también. La cinta se iba a estrenar en nuestro país el 31 de Agosto, como muestra el poster final que os dejo.