En el día más brillante, en la noche más oscura. Así reza el poster de este film, y así comienza el juramento que han de realizar los poseedores del anillo que les ha elegido para ser dignos de convertirse en un Green Lantern. Pues ni brilla tanto como podría, pero tampoco roza la oscuridad. Por hacer una comparación (odiosa): no es «Batman Begins» (ya le gustaría a muchas), pero tampoco la mediocridad infantil de «Los 4 Fantásticos». El superhéroe de DC Comics no goza del beneplácito ni de la fama que poseen los más famosos de su compañía, como el ya nombrado Batman o Superman (de próximo rejuvenecimiento), entonces juega con el inconveniente de partir completamente de cero. Porque ¿cuál es el poder del héroe de la linterna verde?. En cambio pregunten que hace el hombre de Kripton o el murciélago de Gotham. Habrán muy pocas dudas.

Martin Campbell lleva una buena labor tras las cámaras, cosa que demostró con creces en la ¿mejor? película de James Bond «Casino Royale». Si su protagonista Hal Jordan (un plano Ryan Reynolds, que fue muy muy eficiente en la recomendada «Enterrado») recibe un anillo procedente de un extraterreste moribundo, convirtiéndose en el Green Lantern de nuestro planeta, descubriendo que existe un protector por cada planeta del Universo, es entonces cuando una cinta de estas características ha de rendirse a los pies de un adecuado departamento de efectos especiales. Y es ahí donde radica la fuerza de su entretenimiento. Cuando Jordan viaja al planeta donde se reunen todos los protectores (decir linternas me suena hasta raro), y su líder Siniestro (siempre correcto Mark Strong) le informa de que un poder diábolico conocido como Parallax ha escapado y ahora domina el cuerpo de un científico en la Tierra (Peter Sarsgaard disfrutando de lo lindo), ha de recibir un entrenamiento sobre la infinitud de posibilidades que se le brindan como dueño de tal anillo. El diseño y los efectos en dicho planeta son excelentes. El desfile de razas que nos brinda en esos momentos Campbell no puede ser más imaginativa ni más vistosa. Y el (breve) entrenamiento de Jordan por parte de un brutal protector (voz de Michael Clarke Duncan) es tan divertido como agresivo. Sin embargo desde el momento en que el protagonista pisa el planeta azul, la cosa cojea por partes. A los instantes en que el héroe verde acude a algún rescate, con una variedad de ataques y defensas asombrosos, se le unen esos parones entre escena y escena con diálogos innnesarios, explicaciones alargadas, o evoluciones de personajes hacia el bien o hacia el mal. Los secundarios saben que película están rodando, de ahí que sus intervenciones, cortas en algunos casos, sean agradecidas como el caso del nombrado Sarsgaard y Strong o Tim Robbins. Lástima que la chica para Reynols sirva simplemente de mujer florero (Blake Lively) y que de la sensación de pasearse por la pantalla con el objetivo de estimular a su compañero masculino o de recordarle que ella siempre ha visto en él la razón de la elección por parte del anillo verde.

Toda película inicial de héore de cómic parte con la ventaja de que narrar sus inicios siempre suelen ser entretenidos (el origen de Green Lantern y Parallax al unísono puede ser un homenaje al primer «Spiderman» de Raimi…..o una burda copia). La fuerza de esta película se encuentra ahí, en sus más que logrados efectos especiales (sonido y visionado), la partitura de un recuperado James Newton- Howard, y unos secundarios estirando al máximo la oportunidad de volver a sentirse como niños en un patio de colegio. Pero el dúo protagonista carece de química, y los altibajos del ritmo son poco eficientes. Y la variedad imaginativa de los demas protectores así como el planeta donde se reunen es demasiado corta y poco explotada.

Esta linterna posee falta de pilas en determinados aspectos. Pero ilumina, cumple su función. Y hemos de recordar una cosa al afrontar el visionado de una cinta de estas características: estamos en Verano. No pidamos castañas en esta época. Quien no tenga una mentalidad abierta para ver a aliens verdes con anillos inventando todo tipo de cosas, que disfrute de nuevo de Woody Allen. Esto es cine de cotufas (palomitas) puro y duro.

Puntuación: 5,6/10