El Apocalipsis – o según La Biblia, no sé si Antiguo o Nuevo Testamento ya que no domino esa materia a pesar de haber estudiado en un colegio de curas, el fin de la Humanidad – ha sido (es y será) un tema recurrerente en el cine, ya sea de manera ficticia (la cinta que aquí tratamos u otras de zombies como la excelente Amanecer de los Muertos) o de manera católica (Los Diez Mandamientos o la próxima Noé sobre el Diluvio Universal con Russell Crowe). El caso es que a Hollywood – y a nuestro país también, como demuestra el reciente caso de la correcta Los Últimos Días – le mola que nuestra raza se vaya al garete. Dicho así: le «pone» la extinción del ser humano. Caos global. Terror compartido. Supervivencia extrema. Si usted está preparado para hacer frente a tales situaciones, entonces le doy la bienvenida a la Guerra Mundial Z.

Una guerra estival, de playa, de cotufas – perdón, palomitas – para pasar un rato «agradable» (la ausencia de vísceras se puede tomar como un defecto o una virtud, depende del espectador) y sobre todo (atención féminas) de disfrutar de (los putos y bien llevados 50 tacos) de Brad Pitt, el cual está en mi pedestal de ‘jóvenes para siempre by James Dean’ junto a Tom Cruise y Johnny Depp. Y es que si hay algo que sobresale por encima de todo en la trepidante (a ratos) cinta de Mark Foster, es la presencia de la estrella protagonista de El Curioso Caso de Benjamin Button, en lo que supone su mayor éxito en Estados Unidos (por delante de la nombrada cinta, o incluso de Malditos Bastardos o Moneyball), y su vuelta a los ruedos del cine blockbuster puro y duro (algo así como fue aquel Sr. y Sra. Smith de hace ya 8 años).

world-war-z2

La cinta funciona gracias a dos cosas: a Pitt y a la fiebre zombie que invade nuestro planeta (gracias Walking Dead), porque……¿se imaginan una cinta de dichas características estrenada hace por ejemplo 10 años, como fue el caso de la superior Amanecer de los Muertos (y mejor película del fumetas visual Zack Snyder)? Pues eso, zombies en pleno 2013 en una metáfora a la crisis económica global que nos cierne en estos crudos momentos – poco nos queda para salir en plan trope y arrasar con lo que haya – de ahí que esta epidemia mundial cuya causa de origen es la que busca por medio planeta el Gerry Lane que da vida Pitt supone un viaje a lo visceral del ser humano, a la puesta a prueba de nuestros límites y capacidades como seres humanos tanto de manera individual como en conjunto (o arrimamos todos el hombro, o acabaremos siendo un mero recuerdo en la faz de la Tierra).

El arranque no podía ser mejor, sin dejar respiro a la platea (un servidor pensó que estaba viendo incluso el tráiler, debido a la rapidez con lo que sucede todo) y todo ello precedido de unos (geniales) títulos de créditos iniciales – créanme, será de las pocas o la única cinta veraniega con créditos al principio de la película – en los que la partitura de Beltrami (intensa, salpicada por el magistral tema musical compuesto por el grupo británico Muse) brilla, y en la que veremos una especie de anticipo de lo que nos espera: una horda de hormigas, una manada de hienas……animales actuando en su más puro instinto primitivo de manera conjunta con un claro objetivo, que no es otro que arrasar.

world_war_z_4

Sin embargo el pulso – mareante en muchas ocasiones, emulando a Michael Bay sin lograrlo – de Marc Foster no es lo constante que podría ser. Y aunque las casi dos horas ni se notan, si bien es cierto que las set pieces de acción/tensión (mucha, muchísima tensión) consiguen lo que pretenden, son los viajes entre medio lo que hace de esta Guerra una guerra intermitente, discontinua, y en ocasiones algo despistada sin rumbo ni norte (¿logrará Pitt descubrir el origen del virus fatal?).  En más de un momento pensé que hubiera pasado si este material hubiese caído en manos más experimentadas en este terreno (léase una Katherine Bigelow o un Paul Greengrass en sus tiempos «Bourne»), ya que Foster es un mero elegido por Pitt (a pesar de los rumores que apuntan a grandes desavenencias entre ambos en el set de rodaje), y su cine de acción deja que desear (miren Quantum of Solace, un Bond distraído pero muy inferior a las otras dos protagonizadas por Daniel Craig).

world-war-z-21st-june-

No vamos a ser tan despiadados como la horda de zombies en la película, y hay que reconocerlo sus virtudes (unos cuantos) a pesar de sus defectos (otros tantos): la ya comentada secuencia de arranque y títulos de créditos, todo lo acontecido en el avión comercial (y la decisión que toma Pitt ante el ataque mortal), la conversación de Pitt con un espléndido (en mayúsculas si quieren) pero muy fugaz David Morse en Corea (donde la música de Beltrami no podría estar mejor….se nota mi debilidad tras conocerlo en persona ¿verdad?), y sobre todo la secuencia en Israel cuya única pega es que el tráiler está formado prácticamente por la misma (putos avances largos).

Si ya ha quedado claro que Pitt es la presencia suprema de la cinta – aprobando con nota en la piel de un desesperado padre de familia que busca la solución – entonces pueden pasar a vivir una guerra mundial (aquí aciertan de pleno, ya que pasamos por Corea, Israel, Gales…..) más suave de lo que suelen ser este tipo de producciones. No busquen sangre ni visceras, ni un mordisco delator o algún miembro que otro amputado porque no los hay (aviso para navegantes) lo cual, como dije al principio puede ser tomado como algo positivo (una cinta de zombies para todo tipo de públicos) o un grave error (¿sin una mano colgando ni siquiera? ¿qué son? ¿los zombies del Canal Disney?).

Daniella-Kertesz-Pierfrancesco-Favino-y-Brad-Pitt-en-la-crítica-de-World-War-Z-800x400

Guerra Mundial Z es efectiva y distraída. No es una guerra con todas sus consecuencias (vean la magistral serie The Pacific por dar un ejemplo de lo que SI es una guerra con todas sus consecuencias) ni lo pretende. Los zombies no son mostrados en su plenitud, ni sus acciones…..y tampoco es esa su intención. Es demostrarnos que nuestras fuerzas y nuestra fe nunca son puestas a prueba hasta que no estamos al borde del precipio (como los 12 segundos de Pitt en la cinta, ya me entenderán si la ven).

Somos animales, y actuaremos como tal en situaciones extremas. Una plaga. Nuestro propio peor enemigo.

Puntuación: 6,6/10.

guerra_mundial_z_poster-605xXx80