Ha llegado el día. Mi estimado Tom Cruise – Tito Tom para los amigos – ha clavado el primer clavo de su tumba cinematográfica. Y sé lo que muchos pensarán con estas dos primeras frases: Cruise ya ha tenido algún que otro tropiezo a lo largo de su carrera, y no me importa para nada recordarlos. Legend es hoy una cinta de culto, Un horizonte muy lejano se vendió más como una película de la recién pareja Cruise-Kidman que cómo la cinta de aventuras que es, Misión Imposible II tuvo el error de darle a John Woo el primer Cruise acrobático y Leones por corderos pagó los platos rotos de su afamada cienciología – saltos en sofá declarando su amor por Katie Holmes incluidos – al igual que el estupendo thriller Valkiria. No dejo de lado la (muy) inferior secuela de Jack Reacher, que hace todavía mejor si cabe a la primera entrega, el correcto musical Rock of Ages y la cinta con peores críticas de su carrera (hasta ahora), Cocktail.

Precisamente este cocktail inicial de películas lo saco a colación porque siempre se ha mezclado erróneamente al Cruise persona (con sus errores, muchos, como TODOS) y el Cruise actor, impecable en todas las facetas (vean su entrega con los fans en las premiere, y no cómo otras estrellitas que les dará urticaria saludar a los cientos de personas que esperan lluvia, truenos o sol para ver a sus ídolos), algo que hoy quiero dejar de lado para centrarme en lo que me tiene aquí aporreando el teclado: el horrendo inicio – y no por miedo – de la franquicia Dark Universe de Universal con la que pretende «resucitar» a todas sus criaturas más famosas. Y en cabeza esta Momia que ha tenido ¿o querido? protagonizar Tom para intentar atraer masas a las salas.

¿El resultado? Una de las peores cinta de toda su carrera – que cada uno la ponga con alguna de las ya citadas – y sin duda una de las peores películas en lo que va de este 2017.

Muerta y enterrada. Ya hemos quitado el polvo (o la arena) así que vamos al meollo (¡al turrón!). Un servidor se temía lo peor. Si, ‘a toro pasado todos somos Manolete’ pero es que cuando hace un año me enteré de que Cruise haría una nueva versión de la ya tantas veces adaptada al cine historia de la criatura de Egipto – podrán variar, pero siempre la idea es la misma: faraón/a sepultada que jura venganza y es desenterrada para desatar su ira – en nuestros días, con militares de por medio algo me dio muy, pero que muy mala espina. Si a eso le sumamos un realizador que deja mucho que desear, Alex Kurtzman (más conocido en su faceta de guionista en blockbusters del estilo Star Trek, Transformers Misión Imposible III para Cruise) y un primer avance que olía peor que la propia criatura, pues mucho tenía que torcerse la cosa para que Cruise no se llevará uno de los mayores varapalos de toda su carrera. Y encima ha tenido que enfrentarse en taquilla a la que es, por el contrario, una de las mejores cintas del año, esa Wonder Woman que, cosas de la vida, decían que serían tan criticada o más que sus compañeros de aventuras en DC  en el cine….

Con Kurtzman a los mandos, Cruise en la punta y una actriz semi desconocida como la criatura malvada – a Sofia Boutella le puede estar en una cinta de Cruise, nunca se ve por encima del personaje del actor de Top Gun a pesar de sus dotes de villana vistos en Kingsman – todo quedaba por ver si esta primera cinta de criaturas podía convertirse en una más que correcta cinta de aventuras veraniegas. Cosa que no ha sido así. No se dejen engañar por su taquilla, internacional sobre todo: La Momia es un despropósito, una cinta que no sabe a dónde quiere ir, de donde viene y mucho menos que podía haber sido de haber caído en mejores manos (aunque uno de los guionistas sea el mismísimo Christopher McQuarrie, ahora gran amigo de Cruise y escritor de joyas en su carrera como la primera aventura de Jack Reacher, Al filo del mañana, y la última Misión Imposible estando ya en pleno proceso con la nueva). Muy poco puede salvarse de esta profanación al cine – comparaciones a un lado con la cinta de Brendan Fraser de 1999, a la que hace mejor si cabe a la digna heredera del cine de Indiana Jones – salvo que sus casi 110 minutos no pesan, alguna secuencia en la que los (chirriantes) efectos no parecen sacadas del Power Point 2000, y ver un cara a cara Tom Cruise-Russell Crowe, aunque sea por el placer de verles compartir plano.

Los Vengadores monstruosos. Y esa parece la idea de Universal. Reunir a sus criaturas, de ahí la presencia de Crowe como Jeckyll/Mr Hyde (aunque más que transformarse parece que se los haya comido) y las futuras (ejem, EJEM) intervenciones de Javier Bardem cómo Frankenstein y Johnny Depp cómo El Hombre invisible. Suenan para esta alineación titular El jorobada de Notre Dame (really?????) y El Fantasma de la Ópera, junto a un Hombre Lobo para el que querrían al muy de fama Dwayne Johnson (este si me pega, fíjense). Las preguntas que yo me hacía eran: ¿en qué dirección quieren ir? ¿terror? ¿acción? ¿aventuras? Primero deberían sentar las bases, antes de lanzar con bombo y platillo una saga cuyo primer episodio no tiene ni pies ni cabeza. Y eso que la secuencia inicial – de acción – en la que descubren la tumba es más que correcta, junto con el posterior accidente de avión visto en todos los avances y que supone la mejor secuencia de toda la película. A partir de aquí, el acabose.

He obviado el prólogo por repetitivo en este tipo de cintas – hija de Faraón hace pacto con la muerte, la momifican, jura matar a hijos, sobrinos, perros, gatos, ornitorrincos bla bla bla – pero lo que viene tras el «despertar» de la criatura (un secuencia que, podría ser, la única cercana al terror o a ese Oscuro Universo que pretenden) es un cúmulo de ideas mal hiladas, peor ejecutadas y para colmo terriblemente procesadas en la sala de montaje. Desde el amigo «imaginario» de Cruise – más que un homenaje a Un hombre lobo americano en Londres es una aberración – pasando por la huida en ambulancia (que en los trailers prometía, para ser un ‘corta y pega’ de penosos efectos visuales con un desenlace tan ridículo cómo irrisorio), el ya nombrado cara a cara Cruise-Crowe – hasta el Hulk de Lou Ferrigno daba más miedo que este E.Hyde – o el epílogo (solo salvable por la secuencia acuática, con esas momias surgiendo de tumbas en la profundidad) hacen que la balanza se incline con toda claridad a todas esas malas reseñas que tuvo el día antes de su estreno (y es que una cinta que tiene secreto de sumario hasta 24 horas del estreno mal asunto……pero que muuuuuy mal asunto).

Light Universe. Sigo preguntándome que atrajo a Cruise a un proyecto de estas características. Un actor cuyos últimos años tienen – más o menos – cierta versatilidad y, sobre todo, buenos guiones detrás de los proyectos que acaba realizando (su próxima cinta, Barry Seal, ya luce mejor en dos minutos de tráiler que toda esta Momia con Egipto en peso). Solo me viene a la mente el encabezar una nueva saga/franquicia, y que Universal tire de Tom – aunque corre el peligro de convertir la película en su show business particular – para atraernos a la sala (sí, yo he picado). No tiene que estar reñida la acción/thriller/aventura con una buena historia (me repito: visionen Jack Reacher, Al filo del mañána Misión Imposible: Nación secreta y sabrán de lo que les hablo) y no obsesionarse en que cada película se convierta en su nuevo reto personal adrenalítico para autodemostrarse que no aparenta 55 años (que cumple en nada). Sí, estás en forma. Y sí, admiro tus proezas. Pero admiro más al Cruise ACTOR de proyectos tales cómo Collateral, Algunos hombres buenos, Jerry Maguire, Nacido el 4 de Julio, Magnolia El último Samurai.

Universal puede sacar una cosa en positivo: a peor no puedes ir (o casi). Todo lo que no es La Momia quizás acaben siendo las siguientes aventuras. Pero ya les digo yo eso que no es: no es aventuras, no es diversión, no es un ‘refresco veraniego, una mera distracción y por supuesto no es cine del Siglo XXI. Tediosa, sin pasión ni corazón, unos personajes de cartón piedra – lo de ponerle a Tito Tom féminas 20 años menos ya canta – una villana de circo y un protagonista al que resulta imposible creer en sus propósitos y acciones hacen de este tremendamente fallido arranque del ‘Universo Oscuro’ uno de los platos que más se pueden atragantar en este año.

Un servidor hará con ella lo que tenía que haber hecho el personaje de Cruise con la tumba: enterrarla en lo más profundo de mi mente, borrarla de mi disco duro cinematográfico mental (prefiero dejar otras diabluras con las que paso mejor rato al menos). Y es que todos podemos cometer fallos. Pero no cuestan 125 millones (190 según las malas lenguas) que no lucen ni en su penoso poster promocional……..Ay Tom, la edad la edad.

Puntuación: 4/10.