Basada en la historia real del Dr. Bennet Omalu (Will Smith), el brillante neuropatólogo forense que descubrió por primera vez la presencia de encefalopatía traumática crónica (ETC) – una enfermedad neurodegenerativa progresiva causada por traumas repetidos en el cerebro – en un jugador profesional de fútbol americano y que luchó por dar a conocer la verdad. La cruzada emocional del Dr. Omalu lo lleva a un peligroso enfrentamiento ante una de las más poderosas – y queridas – instituciones del mundo.

Ya lo dijo el propio Smith en una entrevista reciente: tras el fracaso personal y comercial de After Earth, solo tenía dos opciones, renovarse o morir. El taquillero actor ha estado los últimos 7 años más pendiente de la carrera de sus pupilos que de la suya, y sólo se dejó ver en la desastrosa cinta de Shyamalan, la tercera entrega de Men in black y algún que otro cameo. Pero Will vuelve con fuerza. Y aunque su Focus de este año pasase sin pena ni gloria, si demostró que aún con un material escaso seguía teniendo sus adeptos.

Este increíble drama le ha servido para ganarse aplausos allá donde va – dicen que tras 5 minutos en pantalla uno olvida el rostro de la megaestrella para creerse a todas al personaje – y ya tiene otra nominación al Globo de Oro como mejor Actor (sonando muy fuerte para estar entre los 5 finalistas para lograr la estatuilla dorada en Febrero). Y precisamente en Febrero, concretamente el 12, es cuándo podremos volver a disfrutar del mejor Will (y ojo que en Agosto nos llega su Escuadrón suicida).

[youtube]https://youtu.be/0hBPjRu-6Ec[/youtube]

verdad duele