Soñar. Con los ojos cerrados. Con los ojos abiertos. Da igual de qué manera, pero soñar. Es algo que hacemos todos los humanos, consciente o inconscientemente. Vamos a lugares que nunca hemos estado, revivimos experiencias, momentos, recuerdos…….nos ayuda a seguir adelante cuando la situación es complicada. Sin soñar ¿qué seríamos? Salimos de nuestro cuerpo, de nuestra vida y vivimos otra vida bien para evadirnos de una realidad cotidiana o bien con la esperanza de algún día convertir ese viaje en realidad. Walter Mitty (estupendo en todas las facetas Ben Stiller) sueña más que vive. Una vida monótona, incompleta, sin riesgos……..sin experiencias.

Despertar. La última cinta como director de Stiller es una oda a la vida, un ejemplo de madurez en un actor que nunca ha levantado mucho la voz detrás de las cámaras pero que demuestra con esta cinta que está en un estado de forma excelente, posiblemente el mejor de su carrera. Es la madurez total de Ben como director. Vuelve a sus orígenes – no huye del truco visual, ni de su peculiar humor cuando es necesario – brindándonos por Navidades una joya para la vista y oídos. Entre tanta cinta alabada a diestro y siniestro por crítica, blockbusters de ninjas y dragones o películas con más pre-Oscars que ninguna, el realizador de Zoolander nos cuela esta fábula fantástica, tierna y sobre todo hecha con mucho mimo y cuidado.

the-secret-life-of-walter-mitty-ben-stiller-2

Encontrarse uno mismo. Imaginen un regalo. El que sea, da igual. Algo sencillo, pero que llegue de manera muy profunda al corazón. Ahora dicho regalo lo empaquetan con mucho cuidado, midiendo cada esquina, con un papel que no llame mucho la atención pero que si atraiga de manera disimulada. Finalmente lo colocan en un lugar bien rodeado, pero sin demasiados lujos ni adornos. Es llamativo, pero no escandaloso. Esa es La vida secreta de Walter Mitty. Stiller ha cuidado cada aspecto de la cinta, hasta el más sencillo con sumo cariño. Es su criatura. Desde unos sencillos pero curiosos títulos de créditos muy bien rotulados – los finales son, sencillamente, magistrales – hasta cada uno de los pasos o lugares por los que pasa un Mitty tan apocado, como encantador. Los personajes quedan inmediatamente definidos, así como la situación por la que están pasando (desde una correcta y hasta adorable Kristen Wiig, un odioso aposta Adam Scott y terminando con esos genios del séptimo arte llamados Shirley McLaine y Sean Penn).

Mostrarse a los demás.  Nadie puede llevarse a muchos engaños. El (estupendo) primer tráiler ya nos avanzaba – mucho a mi gusto tras ver la película – el viaje que emprende Mitty. Por ello es necesario mostrar su aburrida, muy, muy aburrida existencia (y para que sea todavía más penosa, lo sitúa en un marco tan tedioso como deprimente con su apartamento o entorno de trabajo). Stiller nos prepara para el impacto visual que supone que SU Mitty decida vivir. Ahí esconde el actor la mayor metáfora pícara de la cinta. Que Mitty trabaje en la mítica revista ‘LIFE’ sin realmente haber vivido su vida como habría querido no es solo sino otro truco más, un guiño al espectador de que a veces no hace falta buscar las señales para cumplir un sueño. Probablemente ya las tenemos a nuestro lado.

Ben Stiller in a still from The Secret Life of Walter Mitty

Sentir. Es lo que uno vive en cada fotograma de los viajes de Mitty. No hay ni un solo plano sacado al azar. El montaje de cada uno de esos absolutamente hipnotizadores paisajes incitan a que realmente estemos en la piel de Stiller, en la necesidad de compartir esa experiencia cada segundo, cada kilómetro, incluso en cada locura (hay momentos que nos costará distinguir cuando sueña, y cuando vive). Y cada una de estas imágenes o situaciones están acompañadas de un selección musical – gracias por descubrirme al personal José González – que demuestra que Stiller no había perdido el buen gusto por mezclar tan bien lo clásico con lo moderno, sino que simplemente lo había dejado de lado (¿recuerdan cuando en sus primeras películas cantaba alguno de los protagonistas?).

[youtube]http://youtu.be/NucJk8TxyRg[/youtube]

Avanzar. Ben no olvida de donde viene. Y ahí está su peculiar sentido del humor, mostrado de manera más contenida (y no de manera bestia y sin tapujos como en la irreverente Tropic Thunder), sin apabullar al espectador, sino como pequeñas gotas que salpican en determinados momentos para sacarnos la sonrisa más carismática (cada uno de sus aventuras con los ojos abiertos son geniales, sus relaciones con los lugareños de los lugares por los que pasa, demostrando sus dotes juveniles del patín sin que sean del todo «apreciadas» o en el estupendo momento ‘Brad Pitt’ emulando a uno de sus personajes más famosos). No por ello Stiller es capaz de ofrecer en el mismo pack momentos que pasan desapercibidos, y que cuando pasan los apreciamos en su total magnitud (la conversación con Wiig desde Islandia por teléfono, todas las visitas a su madre, el momento Penn y el epílogo muy bien resuelto).

the_secret_life_of_walter_mitty_37053

Mientras haya vida……. Podemos acusar a Stiller de ventajista. Incluso de que en un determinado momento de la película nos veamos abruptamente interrumpidos. Como despertar de un sueño para darnos de bruces con la realidad. Quizás una realidad que, como no termina de gustarnos, volvemos a «soñar». Incluso en la búsqueda que lo lleva a viajar por medio mundo, la cual aquí no revelaré, pueda ser otro engaño. O no. ¿Encuentra lo que le lleva a dejar de soñar? Bueno. ¿Importa? Y de ser así……..¿lo veríamos? ¿querremos verlo?

Vivir. Ben Stiller nos ofrece una cinta navideña, no por el marco en que tiene lugar, sino por el mensaje de la misma. Lo que nos transmite. Su delicadeza a la hora de llevarla a cabo. Una vida secreta que viviremos con Mitty. Que sentiremos. Y que nos daremos cuenta de ello cuando lleguemos a casa y todavía veamos una sonrisa en nuestros rostros. Qué bello es vivir dijo James Stewart hace años. Y que bien nos lo vuelve a demostrar Ben en esta cinta.

2013-07-30-secret_life_of_walter_mitty-e1375223868319

No les hablo de una de las mejores películas de Ben Stiller, sino de la mejor detrás de las cámaras. Y posiblemente delante también. Un regalo muy bien empaquetado para este 2013 que termina.

Puntuación: 8,3/10.

secret_life_of_walter_mitty_ver8_xlg