En este 2011 que ya nos deja nos hemos encontrado de todo, así que para despedirme de ustedes hasta un 2012 que parece prometer, os voy a dejar una pequeña lista de las que, un servidor, considera las 10 mejores cintas de este año. Siempre trato de ser lo más objetivo posible (a veces la emoción me puede lo admito), así que tengan en cuenta que dicha lista que os dejo es personal (como en todas los habrá que coincidan conmigo, o los que me indiquen que me he dejado alguna en el tintero).

1. Super 8: indiscutible el primer puesto. Una cinta que nos devuelve al niño que tenemos dentro, en la que tenemos un reparto fabuloso, unos diálogos tan ágiles como naturales, la banda sonora homenaje al gran John Williams, efectos de primera y una genial fotografía todo ello cocinado por Abrams y servido por Spielberg. Imprescindible. Pura Magia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Las Aventuras de Tintín. El Secreto del Unicornio: Spielberg me puede. Y si encima se une a Peter Jackson para traernos esta montaña rusa incesante de aventuras y diversión, el resultado es la mejor cinta animada del año (y una vuelta a los orígenes del director). Lo dije en su momento: es un Indiana Jones en dibujos. Perfecta para la familia, todo un placer cinematográfico.

 

 

 

 

 

 

 

3. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte parte 2: este año también será recordado por el final de la que es, casi con toda seguridad, la saga de mayor éxito de todos los tiempos (no he dicho la de más seguidores, antes de que me salten los crepusculeros de turno o de Star Wars). El final no ha podido ser mejor: oscuro, trágico, intenso, humano, con toques de sorpresa y diversión…..vamos, lo que se merecía el personaje nacido de la pluma de J.K. Rowling. Ahora podremos degustarlas todas del tirón, como se merece.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4. X-Men Primera Generación: en un año plagado de adaptaciones de héroes de cómics, los comienzos de los populares mutantes se llevan el gato al agua. ¿El secreto? Un director adecuado, un reparto que cumple las expectativas (Fassbender y McAvoy espléndidos, Bacon el mejor villano), una cuidada ambientación (esos años 60 con la crisis cubana) y un guión que une a la perfección todos los detalles que no conocíamos sobre los famosos personajes. Yo no me canso de verla.

 

 

 

 

 

 

5. Cómo acabar con tu jefe: parecía que la segunda parte de ‘Resacón en Las Vegas’ tenía todo a su favor para convertirse en lo más divertido que veríamos en una sala este año. Y aunque tiene momentos geniales, cae en los mismos estereotipos de su predecesora, lo que anula por completo el efecto sorpresa que si tienen estos empleados muy cabreados con sus mandamases. Nunca la mala leche fue tan divertida. Farrell, Aniston y Spacey sublimes. Con buena compañía y unas cervezas está la diversión asegurada.

 

 

 

 

 

 

 

6. Insidious: miedo. Así de simple podemos definir el último trabajo de James Wan – que nos trajo el primer ‘Saw’ antes de que la cosa degradara, y la recomendable ‘Silencio desde el Mal’ – el cual da un giro de tuerca al concepto de casa encantada. Desgarradora en muchos aspectos y con una cuidada ambientación que nos hace ser partícipes de una sensación de inseguridad y desconocimiento como pocas veces hemos tenido. Lo cual se agradece entre tanta cinta de «terror visceral».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7. 127 horas: mucha gente acudió en masa a esta pequeña obra maestra de Danny Boyle por la «famosa» escena de la amputación del brazo. Créanme, es lo de menos. La humanidad que desprenda la cinta de Boyle, con un James Franco inconmensurable, es de tal extremo, que uno acaba de verla con ganas de salir a la calle a gritar a los 4 vientos lo vivo que se siente. El límite de la supervivencia al extremo. Los motivos de una vida plena. En resumen: los seres humanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8. Un cuento chino: ¿qué sería de un año sin otra genialidad del maestro argentino Ricardo Darín? El más puro ejemplo de cómo la sencillez se convierte en calidad lo encontramos en esta fábula cotidiana con dosis de comedia, todo disfrazado para ocultar el drama de la inmigración.

 

 

 

 

 

 

 

 

9. Código Fuente: dentro del género de la ciencia ficción – y en particular en este caso con dosis de acción – la película protagonizada por Jake Gyllenhaal ha sido de lo mejorcito que hemos podido ver. Y todo en 8 minutos repetitivos que no dan respiro. El director Duncan Jones ya dio que hablar con su ópera prima ‘Moon’, y queda patente en esta producción que sabe manejar un buen relato de manera precisa y eficaz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10. Kung-Fu Panda 2: ya sé que antes he comentado que el Tintín de Spielberg es la cinta animada del año. Pero si soy más preciso, en dicha película se uso la técnica de captura por movimiento para luego animar tales actuaciones. Así que en animación pura y dura este año ha sido – y veamos si se repite – el que Dreamworks le ha ganado la partida a Pixar. Diálogos fluidos y divertidos, una cuidada y mejorada animación, humor adecuado para toda la familia (ya dejan de lado el chiste escatológico) y momentos memorables que hacen que esta nueva aventura de Pó este al menos a la altura de su predecesora (junto con ‘Cómo entrenar a tu Dragón’ lo mejor de esta factoría).

 

 

 

 

 

 

 

Y para 2012……

Os dejo una lista de las que, a título personal, considero puede ser las grandes triunfadores del año que ya entra.

Sherlock Holmes. Juego de Sombras: los promocionales auguran algo prometedor, al menos como la primera y genial entrega (la tenemos ya a la vuelta de la esquina).

Caballo de Batalla: el nuevo y emotivo Spielberg.

La Dama de Negro: Harry Potter sin conjuros para enfrentarse a un terror clásico inglés.

El Caballero Oscuro. La leyenda renace: Nolan pone el broche final a la mejor adaptación en pantalla de un superhéroe.

Dark Shadows: Deep + Burton = Vampiros y demás monstruos basados en una serie de terror gótico de los años 70.

El Hobbit. Un viaje inesperado: el éxito por antonomasia de las próximas Navidades.

Los Mercenarios 2: la reunión de viejas glorias con testosterona recién salidos del geriátrico.

Moneyball: Brad Pitt emulando a un mánager de un equipo de Beisbol en horas bajas que logra lo impensable (como lo es que aun no se haya estrenado entre nosotros, y en Estados Unidos ya se encuentre en BluRay).

Django Unchained: el spagetti southern (no es western al desarrollarse en el Sur Norteamericano) de Tarantino con un DiCaprio villano haciéndole la vida imposible a Jamie Foxx. Se me hace la boca agua del resultado final.

Wrath of the Titans: no creo que nos encontremos ante una obra maestra, pero si ante un entretenimiento de primera con aventuras mitológicas enmarcadas en unos páramos dignos de los mejores cuadros.

Tan fuerte, tan cerca: Hanks y Bullock en uno de los dramas más emotivos y profundos que podremos disfrutar el año que viene (y por fin sin avergonzarse de los atentados del 11S).

American Reunion: solamente poder disfrutar de Stiffler una vez más en pantalla haciendo las groserías más extremas merece la pena que esté en esta lista.

Prometheus: ¿Ridley Scott en ciencia ficción tras 30 años de ausencia en tal terreno? Dejen paso al maestro.

Brave: este Braveheart de Pixar de momento no deslumbra mucho. Pero Pixar es mucho Pixar, y nunca se debe desconfiar.

The Bourne Legacy: veamos que hace Jeremy Renner siguiendo los pasos de Matt Damon en esta nueva franquicia que dirige el guionista de la trilogía original Tony Gilroy.

Desafío Total: Colin Farrell viajará a Marte para encabezar una revuelta contra los tiranos del planeta. Los nostálgicos del film original podemos dejarnos llevar…..o criticarla en cuanto veamos que no dice eso de «doooooossss semaaaanaaassss».

Secuela de Venganza: Liam Nesson repartiendo a diestro y siniestro en honor de su familia. Si es que de recordarlo me voy a pegar ahora mismito la primera entrega.

Skyfall: el nuevo Bond dirigido por Sam Mendes y con un villano nacional como es Bardem. La cosa promete.

47 Ronin: ambientada en el siglo XVIII, Keanu Reeves dirige a una banda de Samurais dispuestos a vengar la muerte de su maestro. La original es todo un clásico, dentro de tal género claro está.