Hablamos de una de las parejas más sólidas – hasta la fecha – de Hollywood, porque ya saben que allí casarse y separarse/divorciarse va todo en el mismo pack. Hay excepciones (Warren Beaty y Annette Bening, Joanne Woodward con Paul Newman hasta su fallecimiento o Antonio Banderas y Melanie Griffith) pero lo más común es la desunión de aquellos que parecían estar destinados para siempre (Tim Robbins y Susan Sarandon). A este club van a entrar como socios honoríficos una de las mayores estrellas del momento y su, de momento, esposa: Will Smith y Jada Pinkett -Smith (esto último se lo acabará quitando, como hizo recientemente la actriz Robin Wright con el Penn de su ex-marido Sean).

A tenor de lo publicado en un sector de la prensa sensacionalista norteamericana – tabloides como ‘In Touch’ o ‘Star’ – parece que la pareja lleva viviendo separada desde el pasado verano, poniendo muy en peligro un matrimonio que dura ya más de 14 años. La estrella de Soy Leyenda  conoció a su esposa a principios de los 90, mientras disfrutaba de las mieles del éxito de El Príncipe de Bel-Air, ya que esta se presentó al casting para ser, casualmente, la novia de Will en la pequeña pantalla. Todos los que seguían el popular show saben que eso no ocurrió – el papel recayó en Nia Long – pero Will y Jada comenzaron una gran amistad que derivó en un profundo romance en 1995, para finalmente pasar por el altar 2 años más tarde.

Fruto de tal unión han nacido sus 2 hijos: Jaden, de 13 años, que parece seguir los pasos de su padre en films junto al mismo – En busca de la felicidad primero y After Earth en pleno rodaje – o producidos por éste – The Karate Kid  – y Willow, de 11 años, la cual ha optado por la carrera musical (todo ello bajo la atenta mirada y publicidad de sus progenitores). A esto hay que sumarles a Trey, de 20 años, el hijo que Will tuvo durante su primer matrimonio con la también actriz Sheree Zampino. Hasta hace poco estos 5 miembros se mostraban como una de las familias más sólidas del panorama actual – prueba de ello fue su visita a España para promocionar The Karate Kid, en programas como ‘El Hormiguero’ dónde Will tiene una profunda amistad con su presentador Pablo Motos – y prueba de ello son los nada disimulados esfuerzos de los progenitores por sacar adelante las «carreras» de sus pupilos.

Pero este amor ha parecido desvanecerse en los últimos tiempos, hasta el punto en que desde el pasado verano Will pasa más tiempo en Miami o en Las Vegas que en su propio hogar de Los Angeles (y no tiene nada que ver con agendas de rodaje). «Hace meses que ya no viven juntos – revela una fuente a la revista ‘Star’ – y no creo que vuelva a ocurrir en los próximos días, si es que se vuelve a dar esa situación». Por su parte ‘In touch’ aseguran que Jada ha dejado la residencia familiar para mudarse a casa de su hermano Caleeb, siendo vista a mediados de enero cargando todo tipo de enseres personales de un lado a otro. «Jada y su asistenta han hecho muchos viajes – desvela una persona cercana a la pareja – así que lo de ambos está más que terminado, de hecho hace tiempo que lo está».

Si no han hecho pública tal separación es por el bien de los niños, a quienes tratar de proteger en toda medida posible, sobre todo por el revuelo que causaría si dicha noticia acaba siendo oficial por ambas partes. Mientras tanto, ambos intentan guardar las apariencias como cuando a finales de enero mientras presenciaban el partido de la NBA de los Philadelphia – de dónde es Smith – junto a su hijo Jaden. Will sólo ponía el brazo por encima de su esposa cuando veía que le iban a sacar una foto.