Si  algo se te da bien, ¿por qué no repetirlo?. No tengo nada en contra de que el director alemán Roland Emmerich, reconocido por su afán de destruir nuestro planeta en «Independence Day», «El Día de Mañana» y «2012», se dedique a filmar cintas que muy poco o nada tengan que ver con dejar nuestras ciudades reducidas a escombros, más bien al contrario, prefiero que se adentre en terrenos desconocidos y pruebe cosas diferentes. Claro ejemplo es su reciente «Anonymous», ese thriller político como ha sido definido, que juega con la posibilidad de que uno de los dramaturgos más famosos de todos los tiempos, William Shakespeare, fuera un fraude y sus obras fueran escritas por un famoso Duque de la época. Algo que no ha sentado muy bien en la ciudad natal de Shakespeare, dónde ya están haciendo boicot a la cinta del director alemán, y que, sea dicho de paso, en la propia ciudad ya existía un grupo/movimiento que proclamaba la misma premisa de la que se hace eco en la película de Emmerich. O son muy hipócritas o muy sensibles estos ingleses.

El caso es que tras este medio fiasco que ha supuesto su «Anonymous» – de la que tengo entendido que, sin ser una obra maestra pero tampoco un desastre, cuenta con un reparto que cumple con nota y una recreación de la Inglaterra del siglo XVII con todo lujo de detalles a pesar de estar rodada en Alemania – pues Emmerich ya está en pleno proceso de creación de la que podría ser su próxima cinta, y de nuevo a lo que mejor sabe hacer: Ciencia Ficción, destruyendo o no nuestro planeta. «Singularity» está siendo escrita por el propio Emmerich repitiendo con su co-escritor (y compositor de la banda sonora) en «2012» Harold Kloser y con Ray Kurzweil, autor del libro en el que se basará la cinta, y que versa sobre la posibilidad de utilizar la ciencia más avanzada en los estudios biológicos, concretamente en aplicaciones humanas. La cinta se espera que llegue a las pantallas en Mayo de 2013, según dice su productora Sony/Columbia, y aunque de momento no hay reparto confirmado ni rumoreado, si sabemos un poco sobre su historia: un experto en nanotecnologia usa un nuevo producto para salvar la vida de su hijo, Adam, cuyos conocimientos pasarán a los nanorobots que tomen su forma física. No parece que esta vez nos encontremos con terremotos o grandes heladas……….pero de Emmerich es mejor no fiarse.