En un cine muy, muy cercano……….

Algo parecido a esto ha encandilado a millones de personas durante décadas. Nunca una frase ha encerrado tanto entusiasmo, ilusión y magia a la vez. Es todo lo que viene a continuación de la misma: esos planetas desconocidos, luchas entre el bien y el mal, personajes desgarrados y, sobre todo, fantasía, lo que hace de Star Wars una de las sagas más queridas y respetadas durante casi 4 décadas (en 2017 con el ya esperado Episodio VIII se cumple dicho aniversario).

¿Me creerían si les dijera que todo esto lo dice alguien que NO se considera un fiel ferviente seguidor de los mundos de Lucas? Pues prepárense para lo que viene a continuación……….siempre y cuando hayan visto ya la cinta, y aunque no haré SPOILERS, sí que nombraré algún que otro momento de la cinta inevitable de comentar (avisados quedan).

Star Wars: The Force Awakens Ph: Film Frame ©Lucasfilm 2015

La búsqueda del pasado. Cuando Disney, ya con la propiedad de LucasArts, anunció una nueva trilogía fui de los que me tiré los pelos de la cabeza (y no me quedan mucho para dicha hazaña). ¿De verdad era necesario? ¿Por qué no dejar la saga tal y como está? Mi opinión cambió cuando vi las primeras decisiones de cara a este Despertar de la fuerza: Abrams detrás de las cámaras (gracias, y no será la primera vez que te las dé por esta joya), Lawrence Kasdan al guion – responsable de la que es, todavía, mejor entrega de todas: El imperio contraataca – y el regreso de Ford, Fisher y Hamill. Dicha noticia era carne de cañón de los que crecimos con la saga original, y no con esas aventuras de videojuego posteriores las cuales vimos por dos motivos: la necesidad de volver a ver el mundo galáctico en un cine y las «ganas» de saber lo que ocurrió antes de un tal Darth Vader, y unos hermanos separados llamados Luke y Leia.

Ya tenían nuestro interés, y lograron de paso nuestra curiosidad. Con los primeros tráilers – hace un año del primer avance – quedó claro a lo que jugaban Abrams y compañía……

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Herederos del destino. Si hay algo que respira esta cinta es nostalgia por los cuatro costados. Y si ya sólo con ver el ya conocido prólogo – un aplauso al respeto de Disney por la presentación original – uno tiene todos los pelos del cuerpo erizados, lo que viene a continuación no es para menos: todo lo que tenemos delante de nuestros ojos es desconocido, (semi) nuevo – a la par que viejo – y vivimos durante los 135 minutos de metraje (¡¡sin desperdicio ni uno!!), una sensación de estar en una montaña rusa que no deseamos que termine………es más, cuando para queremos subir de nuevo (envidio a todos/as que la vean por primera vez). Los nuevos personajes encajan a la perfección con los ya viejos conocidos, y si hay un experto en dirigir desconocidos (o casi desconocidos) ese es Abrams: desde una ESPLÉNDIDA Daisy Riley (la revelación del año y de la cinta), pasando por John Boyega – ese soldado con conciencia y mucho, muchísimo coraje – hasta Adam Driver (su Kylo Ren es tan imprevisible cómo destructivo, pero la sombra familiar de Vader en 6 cintas es muy, pero que muy lejana…..¡que diga larga!).

Mención aparte merece Harrison Ford. Han Solo es tan SUYO, que desde su primera aparición evoca nuestra sonrisa, transmitiendo su constante picardía y valentía como si no hubieran pasado los años. Pocas veces un actor de 72 años ha demostrado tal presencia en la pantalla, y cada momento en la misma es un regalo de Abrams al niño que llevamos dentro y que creció viendo volar el Halcón Milenario con un contrabandista espacial y un wookie a bordo. Desde sus conversaciones con Leia – con el tema de John Williams de fondo, y que confirman la maestría de Abrams/Kasdan en los diálogos personales – pasando por sus momentos de humor (impecable Ford, ¡bendita tercera edad!) hasta las secuencias de tono más serio y adulto (ese impactante diálogo con un villano, una de las secuencias del año y de TODA la saga que se quedan en la retina incluso una vez abandonada la sala).

Te echábamos de menos Solo (lo bueno, si es breve, dos veces bueno).

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Los restos del imperio. Abrams logra el equilibro en la cinta que muchos personajes no logran con la Fuerza/Lado oscuro y que incluso el propio Lucas no tuvo en la última trilogía (repito: mucho ruido y pocas nueces). A todas y cada una de las secuencias de acción/aventuras – desde el genial prólogo, pasando por la primera vez que vemos de nuevo al Halcón Milenario y, por supuesto, la doble pelea final – se les unen de manera mimética un cuidado por los personajes y los diálogos prácticamente intachable. Kasdan y Abrams consiguen lo que nunca pudo Lucas: emocionarnos con ellos. Cada vez que Han está con Leia, o la evolución de Rey (lo de Riley es para dejarnos mudos) y hasta esos secundarios que roban planos casi sin querer (BB-8, adorable o Poe Dameron, una especie de Messi de los pilotos). Les sentimos, vivimos con ellos sus aventuras (y golpes), crecemos a su lado……pocas veces en una sala uno podrá decir que ha vuelto a ser niño.

La partitura de Williams – quizás con la ausencia de algún tema conocido e incluso nuevo – es el adrezzo ideal de cada paso que dan los héroes y villanos de esta aventura (desde el tema inicial de Rey, hasta los más oscuros y dramáticos de la cinta).  Abrams ha hecho lo que Lucas no pudo (o no quiso) hacer: rendir homenaje a la par que bridarnos un nuevo espectáculo que no reniega de sus orígenes sino más bien al contrario, bebe continuamente de ellos para ofrecernos la que es, sin duda alguna, una de las cintas de este 2015.

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El despertar de los recuerdos. Si ya la ha visto estimado lector, hay algo en lo que habrá pensado muchas veces durante el metraje: esto me suena. Y es que este Despertar de la fuerza quiere ser tan fiel, que la sensación de deja vú es continua. Desde el título – ausente el Episodio que es en el mismo, como en las originales – pasando por el prólogo (el droide tan importante), la evolución de un personaje con capacidades desconocidas (pero tremendamente avispado), la nueva estación espacial del ¿imperio? y hasta ciertas revelaciones personales recuerdan, y mucho, a la original Guerra de las Galaxias (incluso un pelín al Imperio contraataca). Son dos lados de la misma moneda que cada espectador decidirá como juzgar: agradecido por la nostalgia, o decepcionado por la ausencia (a veces) de novedades (miren el año pasado lo que fue esa maravilla llamada Guardianes de la galaxia).

Eso sí, al menos las batallas de sables láser son crudas, más realistas y violentas de lo que hayamos visto (ni la coreografía de la primera saga, pero tampoco los Power Ranges cómo Jedi que vimos en la segunda trilogía……un despropósito).

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El despertar del niño. No encuentro una cinta más adecuada para despedir este año que ésta, ni un realizador más idóneo que Abrams a la hora de captar toda la esencia de la saga y evocar su espíritu en pleno siglo XXI (¿hay que recordarles que su primera entrega es de 1977?). Me sería imposible decirles quien se sintió más niño durante la cinta, si yo o mi sobrino de 7 años a mi lado (ni parpadeó).

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana un niño soñó con una aventura repleta de magia y emoción……..Ese niño ha vuelto a salir gracias a un Peter Pan cinematográfico que nunca ha querido crecer cuando está detrás de una cámara (recuerden Super 8 o las nuevas Star Trek).

Gracias Jeffrey Jacob Abrams (de parte de alguien que mañana cumple 35 con un corazón de 10 años).

Puntuación: 10/10.

Star Wars VII