Junio de 2013. Graben bien esa fecha en sus memorias, sobre todo si son seguidores de las películas de superhéroes (las buenas claro está). Vale, no seamos tan fanáticos. En los últimos meses o años nos han apabullado con tanto estreno de gente con poderes, que si el bien contra el mal, que el poder conlleva responsabilidad…..por eso cuando nos llega un «Batman Begins» y su secuela, o un «X-Men primera generación» no nos queda otra más que aplaudir y dar gracias de que se tomen razonables decisiones en los grandes estudios de darle las riendas de proyectos con tantos seguidores a directores con personalidad (por poner un ejemplo opuesto, miren lo que hizo Tim Story con «Los 4 Fantásticos»). Pues en tal fecha nombrada al principio de este post nos llega la nueva versión (y comienzo de nuevo) del hombre de acero Supermán, dirigida por Zack Snyder (Sucker Punch y 300, gusten más o menos tienen mucha personalidad).

De tal noticia ya me he hecho eco en otros post previos, así como de su magnífico y lujoso reparto. Y como todo pinta tan bien, incluida la primera imagen de Henry Cavill como el popular héroe volador, ahora le toca mostrarnos su apariencia a su padre biológico del planeta Kripton, Jor-El (Russell Crowe, en 1978 Marlon Brando). Aunque la imagen es tomada entre toma y toma del rodaje, por lo tanto la calidad final no es la deseada, la verdad que no podría ser mejor la apariencia del actor australiano: la indumentaria con esa «S» en el pecho que tomará su hijo para el traje final del héroe, es, magnífica. Y eso que lo más probable que el actor no dure mucho en pantalla por la razón que todo el mundo sabe. ¿Cobrará tanto Crowe como lo hizo en su momento Brando por su breve aparición? (1 millón de dólares, que en 1978 ya era mucho….mucho dinero).