«Si, si, si. Aquella chinita tenía un chochito que era una maravilla……….» Esta vulgaridad forma parte del diálogo del Sargento de Artillería Tom Highway en El Sargento de Hierro, uno de los múltiples – y mejores – personajes en la larga filmografía del legendario Clint Eastwood. Tras 67 películas, Eastwood anunció en 2008 que su aparición en Gran Torino sería la última delante de las cámaras y que, a partir de entonces, solo veríamos su nombre en los títulos de crédito. Pero nunca digas nunca jamás – como ya hizo Connery con el personaje de James Bond – y este Otoño tendremos la oportunidad de disfrutar por ¿última? vez del sempiterno actor, que cuenta ya con 82 primaveras a sus espaldas.

Trouble with the crurve nace como un favor personal de Clint a su amigo y colaborador Robert Lorenz en su debut en la dirección, y supone no solo la vuelta del intérprete de Harry el Sucio a la primera línea cinematográfica, sino su primera actuación bajo las órdenes de otro director que no sea él desde En la línea de fuego en 1993. En ella Eastwood es Gus, un viejo ojeador de promesas de béisbol para los Atlanta Braves con problemas de visión – una ceguera progresiva – cuya hija (Amy Adams) lo recluta para un último trabajo bajo las órdenes de su antiguo jefe Pete Klein (John Goodman), lo cual servirá para establecer los lazos afectivos que jamás existieron entre ambos.

Dicho drama deportivo se completa con Matthew Lillard y el ascendente Justin Timberlake en la piel de Johnny, un rival de Gus que acabará enamorándose de su hija. La cinta con «tufillo» a Oscar por todos los costados llegará el próximo 30 de Noviembre a nuestro país, y de momento os dejamos con sus primeras imágenes.